En febrero de 2022, una empresa dedicada al seguimiento de relaciones públicas acudió a nosotros con una necesidad urgente: desarrollar un software capaz de monitorear noticias de interés para sus clientes de manera eficiente y escalable. En ese momento, contaban con un sistema previo que lograba capturar información, pero su arquitectura era insuficiente para soportar el creciente volumen de datos. La plataforma no había sido diseñada pensando en la alta demanda transaccional que enfrentaba.
El diagnóstico inicial reveló varios puntos críticos: un diseño arquitectónico deficiente, el uso inapropiado de una base de datos NoSQL para un sistema altamente transaccional y, además, la incorporación de logs de ejecución dentro de las mismas tablas utilizadas para las transacciones. Esta combinación ocasionaba que el sistema mostrara un rendimiento muy por debajo del requerido y que resultara prácticamente inoperable. La falta de respuesta oportuna por parte del proveedor anterior terminó deteriorando la relación con el cliente, llevándolo a buscar nuevas opciones.
Tras analizar el reto, preparamos una propuesta de trabajo que fue entregada en un plazo de 15 días. Aunque la oferta fue inicialmente evaluada durante varios meses, finalmente fue aprobada en octubre de 2022. En ese momento comenzamos oficialmente el desarrollo de la nueva aplicación, habiendo tenido apenas una visión superficial de la versión anterior. El objetivo era ambicioso: construir un MVP funcional en tres meses y medio (equivalente a 10 sprints de dos semanas).
El desarrollo del MVP concluyó en 11 sprints —solo 15 días adicionales a lo planificado— pese a los ajustes de alcance que surgieron a mitad del proyecto, algo habitual en soluciones de este tipo. Para febrero de 2023 el sistema estaba listo para iniciar la fase de pruebas de aceptación de usuarios, las cuales comenzaron formalmente en marzo. Junto con el cliente, tomamos la decisión de realizar la puesta en producción el 3 de junio de 2023.
De un sistema colapsado a una plataforma robusta: la transformación detrás del monitoreo de noticias
Durante abril y mayo realizamos un análisis más profundo del sistema heredado, lo que confirmó nuestras sospechas iniciales: la solución anterior presentaba severas deficiencias de diseño. Aunque la base de datos almacenaba 143 GB de información, gran parte de los elementos multimedia (videos, audios y evidencias) se encontraban en un repositorio separado. Sin embargo, el principal problema radicaba en cómo estaban distribuidos esos 143 GB dentro del motor NoSQL. La estructura empleada hacía prácticamente imposible explotar los datos de manera eficiente.
Una de las mayores sorpresas —aunque prevista parcialmente— fue la drástica reducción del tamaño de la base de datos tras la migración. Los 143 GB iniciales se convirtieron en apenas 893 MB, lo que representa una reducción superior al 99%. Esta diferencia se debía, en gran medida, a que la plataforma anterior almacenaba los logs de cada transacción dentro de las mismas páginas de datos, replicándolos innecesariamente en un esquema que no era adecuado para este tipo de información.
La primera gran mejora consistió en diseñar un modelo relacional robusto, capaz de segmentar y normalizar la información de acuerdo con las necesidades del cliente. Posteriormente, desarrollamos un servicio especializado para la conversión de datos, cuyo proceso tomó cerca de dos meses. La ejecución final de la migración se completó en solo 8 horas, dejando al cliente con una base de datos limpia, optimizada y preparada para escalar sin comprometer el rendimiento.
Con el nuevo sistema, la cartera de clientes de la empresa contratante ha aumentado en más de un 30%, y con el aumento de clientes y de medios a monitorear, la base de datos solo aumentó 300 MB en los primeros 6 meses de uso. Mucho de ese aumento, puede ser optimizado en procesos futuros que hemos acordado con el cliente para ir eliminando los logs de errores, consultas y reportería que no sean necesarios.
Hoy, el cliente procesa más información, en menos tiempo y con mayor estabilidad que nunca. Este caso es un recordatorio de que, con la arquitectura correcta, incluso los sistemas más críticos pueden transformarse por completo.
